Los ngeles de la guarda para personas vulnerables bajo la ola de calor: “Son las que menos ayuda suelen aceptar”

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Tanto Samur Social como Madrid en Calle vigilan y asisten a personas mayores y personas sin hogar durante las olas de calor. Manejan una lista de 58 ciudadanos

Una pareja del servicio Madrid en Calle atiende a una persona sin hogar.
Una pareja del servicio Madrid en Calle atiende a una persona sin hogar.EM
  • Ayuntamiento Madrid tiene sed: una fuente por cada 1.500 habitantes y en plena ola de calor

Suena el teléfono en la sede de Samur Social, edificio levantado en los albores del siglo XX, en el número 10 de la carrera de San Francisco. Desde abril, ese centro de operaciones lleva el nombre de Daro Prez Wood, falleció el otoño pasado. Sin él, fundador de aquella organización de ayuda que nació en 2004, muchas de las cosas buenas que hoy pasan en Madrid habrían sido más complicadas. A día de hoy depende del área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento que dirige José Fernández.

En plena ola de calor como la que ya se está muriendo, el teléfono suena una y otra vez. Hasta 200 trabajadores, una cuarta parte de los cuales son funcionarios, dan respuesta diaria a las necesidades que surgen por las calles de la capital. En este caso, desde el pasado lunes, las derivadas de ese agudo termómetro, cuyo mercurio ha llegado a superar la barra de los cuarenta grados. La combustión del calor del verano madrileño multiplica el trabajo en el antiguo (y renovado) edificio. Ya habrá tiempo de pensar en ese hielo invernal que también te obliga a estar en guardia. La alerta finaliza mañana, cuando el nivel rojo de los últimos días bajará un par de escalones hasta tocar el verde.

El teléfono recibe mensajes no solo de la capital, sino de fuera. Ha habido un aumento de llamadas de ciudadanos que observan que hay gente en la calle bajo el sol. En ocasiones, las personas mayores que acuden con ropa inadecuada, por estar demasiado abrigadas. Una unidad móvil se mueve y habla con la gente, cuenta Raquel Herrero, jefe de unidad de la Central de Samur Social del Mayor. Son días difíciles tanto para las personas sin hogar como para las personas mayores. Y no todos aceptan ayuda o consejo. Con eso también tienen que lidiar quienes, día a día, tratan de brindar la mano de este organismo municipal. Trabaja de la mano con la prevención del sinhogarismo. Son personas difíciles porque son los que menos ayuda suelen aceptar. A veces es frustrante, admiten en el Centro.

tarjetas de dia

El pasado lunes, el Ayuntamiento de Madrid decretó el nivel de alerta roja por ola de calor, algo que ocurre cuando las temperaturas superan los 38,5 grados o cuando hay al menos cuatro días seguidos con máximas de 36,5. Todo ello se ha cumplido (más que suficiente) en esta intensa irrupción del mes de agosto. Por ello, de lunes a viernes, entre las 7:00 y las 20:00 horas, el servicio Madrid en Calle, perteneciente a la Dirección General de Inclusión Social, realiza rutas de localización de personas sin hogar. La mayoría de ellos forman parte de un listado de 58 personas vulnerables del Departamento de Atención a Personas sin Hogar, en el que se especifica a qué zonas acuden habitualmente para facilitar su detección. Esta semana no hubo percances por golpe de calor entre las personas de la lista. Además, cada profesional tiene asignadas áreas específicas, algo que ayuda en la localización.

Visita del delegado, Jos
Visita del delegado, José Fernández, al Centro Social Samur.ZIPI ARAGÓNEFE

A cada uno de los atendidos se les da información, se recomiendan pautas a seguir durante los días más duros de esta y, por supuesto, se les entrega un par de botellas de agua para sobrellevar los sofocos. También se ofrecen tarjetas de día para salvarse del calor en el Centro de Acogida Municipal san isidro o en el Beatriz Galindo, exclusivamente para mujeres. Allí, si ellos mismos lo desean, lo que no suele ser muy común, pueden incluso pasar la noche.

Pero su actividad durante estas jornadas también tiene otro foco subrayado con especial intensidad: las personas mayores. No están en la calle, pero son muy vulnerables. Hay gente que vive en los últimos pisos, sin ascensor, y cuyas casas son muy calurosas, ya que no tienen aire acondicionado. Muchos están alojados en lugares temporales donde, al menos, pueden pasar estos días de ola de calor, apunta Raquel Herrero.

En busca de centros comerciales

Durante los tórridos fines de semana, son las Unidades Social Samur las que vigilan las calles de la ciudad, recordando tomar precauciones para evitar incidentes por el calor, así como proteger la cabeza con gorros o gorras, hidratación constante y evitar el esfuerzo físico. Cualquier sospecha relacionada con el calor se traslada al centro de operaciones. En la calle Mesón de Paredes, 73, por ejemplo, se realizan talleres de integración social para resguardarse de las altas temperaturas.

Según fuentes municipales, durante esta misma semana, donde los termómetros se han disparado, muchas de las personas sin hogar que están en el radar del Ayuntamiento se han desplazado de sus lugares y pernoctaciones habituales. En la zona centro (Las Vistillas o Puente de Segovia) se han refugiado en otros lugares más frescos, principalmente centros comerciales.

Una persona mayor, sentada en un banco.
Una persona mayor, sentada en un banco.EFE

En los centros municipales de acogida de urgencias se adoptan diferentes medidas en materia de alimentación. Se fomentan las comidas ligeras (ensaladas, frutas, verduras…) que ayudan a reponer las sales minerales perdidas por el sudor y se facilita el consumo abundante de líquidos (agua y zumos), siempre que no exista contraindicación médica. Consistorio.

El epitafio de otra ola de calor está casi escrito, porque mañana se apagará el horno. Sin embargo, el teléfono seguirá sonando en ese edificio centenario que se mantiene alerta ante cualquier percance. Cuando el sol muestra sus afiladas garras, tanto el servicio de Samur Social como el de Madrid en Calle cuidan las calles.

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