Hay un ambiente de trabajo irrespirable, con el personal sobrecargado



En ocasiones, los hospitales españoles destacan por sus buenos servicios, como por ejemplo el hospital de Santiago, que fue pionero en la simulación para tratar ictus severos. Poco que se considera positivo para el sistema retrete del país. Sin requisa, no siempre se presta el mejor servicio posible en ellos. Es el caso de este Hospital de Salamanca, que ha manifestado en una carta la situación que viven los trabajadores desde el proclamación de la nueva Jefa de servicio.

Anestesiología, reanimación y tratamiento del dolor del Hospital de Salamanca han detallado una carta dirigida a la Dirección de Atención Especializada de Salamanca. En esta, los sanitarios tienen el objetivo de “poner en conocimiento la disconformidad del maniquí de encargo de nuestro servicio llevado a mango tras el proclamación y la incorporación de la presidencia provisional de Dra. Emilia Guah Arévalo“. Los trabajadores han asegurado que este proclamación es “una imposición de la Dirección del piedra quirúrgico que no ha tenido en cuenta la opinión del servicio, ni el ofrecimiento de uno de sus miembros”.

Nula capacidad de trabajo en equipo

Algunas de las quejas que exponen los sanitarios son: no presentar maniquí de tesina al género (siquiera se ha permitido presentar problemáticas y ha sondeado apoyos individuales, fomentando un condición de división), nula capacidad de trabajo en género (imposición arbitraria de órdenes desde el más tajante desconocimiento de las evacuación y del funcionamiento), comunicación con errata de empatía (“sin escucharnos, ni hacernos participar en la toma de decisiones”), maniquí absoluto, “desconocimiento del funcionamiento del piedra quirúrgico y nula capacidad organizativa que ha generado caos”.

Este caos que se vive en los quirófanos se traduce en muchos de éstos sin asignación de anestesiólogo, programación del mismo anestesiólogo para cubrir dos actividades o quirófanos (por error o para doblar intencionadamente la carga de trabajo), uso de trabajadores que están de guripa, vaco o permisos, descubierta la realización de interconsultas, los pacientes se programan en quirófano a pesar de no tener valoración preanestésica y se presiona al trabajador para que no se suspenda el trabajo a pesar de esas carencias y uso de trabajadores en formación para cubrir quirófanos.

Micción del equipo de trabajadores

Acusan a la doctora Jefa de servicio de hacer un control “en solitario” y en la “imposición arbitraria de sus decisiones”. Por otra parte de la “pésima distribución y encargo de bienes y su maniquí de cobertura de áreas de trabajo que sacrifica de guisa inaceptable la seguridad de los pacientes”. De esta forma, alegan que se han dejado sin cubrir quirófanos, áreas de recuperación, consultas, interconsultas… e incluso se han sustituido profesionales cualificados y con experiencia por residentes en formación.

“Todo ello ha generado un condición de trabajo irrespirable, con el personal sobrecargado, desmoralizado y una sensación de estrés, abatimiento y desesperanza que afectará a corto plazo a la vitalidad profesional de los trabajadores”.

Por consiguiente, piden que se revoque inmediatamente a la Jefa de servicio y señalan que el servicio de Anestesiología necesita un maniquí de presidencia de servicio basado en el liderazgo, coordinación de grupos, promoción de las capacidades de los trabajadores y restauración a un condición de trabajo agradable y colaborativo. “Solo así conseguiremos avanzar y ofrecer la mejor atención y seguridad a nuestros pacientes”, sentencian.

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