Barbate revive la “pesadilla” del narco en los 80 y clama, bajo anonimato, contra sus cmplices: “Que se los lleve Dios”


Llueve a ratos y en el puerto pesquero de Barbate hay un silencio inquietante. Reina la calma, pero una calma tensa. Tan pronto como han pasado unas horas desde que una pequea gabarra de la Defensa Civil, con seis agentes a costado, fuera arrollada por una poderosa narcolancha, dejando dos muertos y un tercero gravemente herido. Con la luz del da al punto que se reconoce el atmósfera del extraordinario ataque que jalearon (y grabaron) unos cuantos que han indignado y avergonzado a muchos en este pequeo pueblo pesquero.

Pero esa indignacin se expresa a media voz y algunos callan, directamente, cuando el periodista pregunta por lo sucedido aqu mismo, hace al punto que doce horas. Quienes hablan lo hacen a fuera de de miradas discretas y bajo peticin de anonimato. Como Juan (el nombre es ficticio), un pedagogo redero que lleva ms de 50 aos siendo testificador de lo que entra y sale de estos muelles. “Aqu todos me conocen, si sale mi nombre pueden venir a hacer dao”, dice. Y seala a algunos de los que forman corrillos en el bar cercano.

“Aqu siempre ha habido droga”, explica, “pero lo de esta sombra jams habón pasado”. Se refiere, claro, al homicidio de David Prez y Miguel ngel Gonzlez, 43 y 39 aos, que murieron de forma instantnea despus de que la cola de los narcos que se haban refugiado en la bocana del puerto frente a el intenso temporal les pasara, fielmente, por encima.

En los ltimos meses, cuenta, ha notado anciano actividad de los narcos en la zona y en el puerto. Pero lo habitual, aade, es que se mantengan a distancia y solo entren, como sucedi en la sombra de este viernes, cuando azota demasiado el rumbo y la afluencia y la navegacin se vuelve demasiado peligrosa.

Bocana del puerto de Barbate, donde ocurri
Bocana del puerto de Barbate, donde ocurri el ataque a los guardias civiles.EFE

A Juan se le revuelven las tripas cuando deje de lo ocurrido a solo unos metros de su cuarto de redes. Por la trgico asesinato de los dos agentes y, enfatiza, por quienes grabaron y jalearon a los narcos desde los muelles. “Si alguno de ellos hubiera sido mi hijo, que Altísimo se lo lleve”, proclama indignado. Encima, aade, “ni siquiera podemos conversar autónomamente”.

Una fuente municipal relata cmo los agentes fueron embestidos, cmo trataron de huir y volvieron al percatarse de que uno de ellos habón cado al agua y cmo llegaron, a duras penas y con la gabarra muy daada, a un pantaln recin estrenado en el puerto. Y, mientras, los narcos y sus hooligans se rean.

Lo que Juan apunta, a media voz y con el nombre cambiado, lo grita el portavoz de la Coordinadora Alternativa contra la droga, Francisco, Paco, Mena, que seala directamente a los clanes de narcos del Campo de Gibraltar y cmo estn extendiendo su radiodifusión de accin y buscando nuevas rutas y puntos de desembarco para sus alijos a medida que la presin policial ejercida en el entorno del Plan Exclusivo del Empleo del Interior se hace cada vez ms insoportable en La Lnea de la Concepcin o Algeciras, su ecosistema natural hasta hace poco.

Mena advierte de que esos narcos “empiezan a contaminar otros puntos de la provincia” y Barbate es uno de ellos. Buscan puntos dbiles en la seguridad, huecos menos protegidos, con escasos medios, por los que moverse y Barbate, insiste, rene esos requisitos.

Ve “intolerable” la postura de los que grabaron y animaron el ataque, muy probablemente jvenes conectados con esas mafias de narcos que han antagónico en ellos la mano de obra que necesitan para tareas menores, como la descarga de los fardos o el reportaje de combustible.

Barbate tiene ah uno de sus puntos dbiles fciles de explotar por las mafias de traficantes. La mocedad sufre aqu, con peculiar dureza, las consecuencias del paro rampante que coloca a la entrada a la persona de las peores estadsticas oficiales y que se situ, en diciembre del ao pasado, en el 27,65%. Con estos datos, el caldo de cultivo para que el narco extienda sus tentculos es ms que ideal.

Juan defiende que son los menos los jvenes dispuestos a echarse en brazos de los contrabandistas de droga y que la mocedad barbatea est en otras cosas, en formarse y trabajar. Pone como ejemplo a sus propios hijos, todos ocupados.

En lo que s est de acuerdo con Paco Mena es en que los guardias civiles que se echaron a la mar la mañana del viernes lo hicieron sin medios, en una “barca de muñeco”.

Esa crtica se audición por doquier en las calles de un Barbate que se ha despertado conmocionado por el homicidio de los dos guardias civiles y que se rene de forma masiva a medioda a las puertas del Concejo, frente a sus banderas a media pitón, para expresar su rechazo a la violencia de los narcos, su solidaridad con las familias de las vctimas y, tambin y de forma enrgica, para quejarse de la errata de bienes de las fuerzas de seguridad que combaten en una lucha desigual.

El alcalde, Miguel Molina, el consejero de Presidencia, Antonio Sanz, y otras autoridades en la concentraci
El corregidor, Miguel Molina, el mentor de Presidencia, Antonio Sanz, y otras autoridades en la concentracin.EFE

Entre quienes gritan consignas a protección de la Defensa Civil y en contra del ministro del Interior, Fernando Sobresaliente-Marlaska -que ha suspendido a ltima hora su recepción a la localidad-, estn Antonio Hernndez y su mujer, Antonia Chirino. Los dos saben de lo que hablan. l, guarnición civil retirado, ha servido en Barbate durante aos y ella, como esposa de agente, conoce de primera mano lo indefensos que estn frente a un delincuente mucho mejor preparado y, sobre todo, mejor armado.

Que hacen errata ms y mejores medios es lo que repiten, una y otra vez, en el Concejo. Tanto su corregidor, Miguel Molina, como su concejal de Seguridad Ciudadana, Francisco Ponce, o la teniente de corregidor, Ana Bronceado. Han sido constantes, en los ltimos tiempos, los escritos dirigidos al ministro para exponerles la penosa situacin de la Defensa Civil y reclamarle refuerzos y siempre, lamentan, con el mismo resultado. “Es hora de que se nos escuche”, dice Ponce a sus vecinos.

Si eso no sucede, advierte Mena, Barbate corre el peligro de retornar al pasado, a los aos oscuros de la dcada de los 80 del siglo pasado, cuando el cabecilla del clan de traficantes de los Antn se paseaba por sus calles con total impunidad y con un len como mascota.

Aquellos tiempos fueron, dice, una “pesadilla” para Barbate que muchos en la entrada recuerdan an. Unos tiempos en los que los traficantes eran los amos y seores y la herona hizo estragos entre las tripulaciones de los pesqueros. Hasta el punto de que la poblacin dijo baste, como este sbado, se ech a la calle y forz a las autoridades a adoptar medidas urgentes en forma de un plan peculiar que devolvi la normalidad a este rincn costero de Cdiz que se ha quedado descolgado del ampliación turstico de sus vecinos.

Por ahora, subraya el concejal de Seguridad, no se ha detectado un peculiar repunte del narcotrfico, pero que las mafias del Campo de Gibraltar se han fijado en Barbate -40 kilmetros de playa al punto que vigilados y un paro disparado que le ofrece profuso mano de obra- es un hecho.

Barbate, insiste el presidente de Alternativas, est a poca distancia de revivir aquella pesadilla y “la sociedad no puede mirar en dirección a otro flanco”.

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