cuadros, casas, deudas y herencia


Valle Sánchez

Con motivo del cuarto centenario de la homicidio del pintor Luis Tristán, que falleció el 7 de diciembre de 1624 en Toledo, su ciudad le va a rememorar con una gran exposición en el Museo del Greco, que se celebrará durante el segundo semestre del año. Luis Tristán es el más conocido de los discípulos del Greco y uno de los pintores más destacados de la escuela toledana de principios del siglo XVII. Nació en 1585 y pasó casi toda su vida en Toledo. Era hijo de comerciantes y artesanos y entró a trabajar con el Greco, cuyo estilo impregnó su obra y además viajó a Italia, donde su estilo adquiere personalidad propia luego de un alucinación a Italia en torno a 1610-1611. Al poco de regresar recibió el encargo de varios lienzos para el monasterio de la Sisla, que incluía el «Calvario» que hoy se exhibe en el Museo del Prado. Y es que hay pinturas de Luis Tristán repartida por museos de todo el mundo, desde el Louvre de París, el Museo de Bellas Artes de Budapest, el Instituto de Artes de Mineápolis y, en Toledo, en el Museo de Santa Cruz y el convento de Santa Clara, aunque el longevo número de obra expuesta está en el Museo del Greco. Entre sus obras, destaca es el conjunto de cuadros realizado para el retablo del altar longevo de la colegiata de san Benito Superior de Yepes (Toledo), fechado en 1616, con seis escenas de la vida de Jesús y ocho medias figuras de santos. Luis Tristán murió pipiolo, en 1624, antaño de cumplir los 40 primaveras.

 

El Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPTO) conserva su testamento, fechado el seis de diciembre de ese año, en el que ejerció como testimonio el propio Jorge Manuel, que fue gran amigo suyo, y es el único que firma el documento, encima del certificador. Este Archivo, que desarrolla una importante tarea divulgativa, dedica la última entrada del blog al pintor y repasa una serie de documentos suyos en diversos archivos, algunos entre las escrituras de los protocolos notariales. Gracias a ellos, se conocen datos sobre su clan y sobre su obra a través de la contratación de los cuadros que pintó. Pero además se muestran otras curiosidades como los distintos contratos de arrendamiento de casas nos permiten aprender dónde vivió: en el callejón de Gaitán en 1615 o en la calle del Barco en 1521.

En su testamento se mencionan algunas obras inconclusas que tenía encargadas, pero que no pudo terminar, como unos lienzos con el cura de Orgaz, por los que ya había recibido a cuenta más de mil reales, otras pinturas con destino al retablo de Arboleda, que había contratado poco antaño de su fallecimiento, así como un estandarte en Mocejón por el que ya había percibido 476 reales.

Según se cuenta en el blog del AHPTO sus deudas debieron ser cuantiosas y cuando murió su riqueza estaba poco dañada porque tenía empeñados algunos cuadros y, por ejemplo, a Juan Francisco Bozo y a Francisco Agustín, que eran primos, les debía unos 4000 reales. Igualmente, tenía comenzados un retrato de cuerpo firme del comerciante genovés Juan Domingo de Santa Águeda y otro de Baltasar de Mesa. Al primero le adeudaba 700 reales, operación en la que estaba obligada su mujer, y tenía en prenda de esa cantidad una Encarnado y dos lienzos de Nuestra Señora de la Concepción, uno con el veta zarco y otro blanco.

Por posterior, el Archivo recomienda en este ‘Año Tristán’ dos lecturas sobre el pintor, el ejemplar de Pérez Sánchez y Navarrete Prieto, titulado ‘Luis Tristán’. Y el artículo de Luis Alberto Pérez Velarde, del mismo título, en el catálogo de la exposición: «El Greco, Arte y oficio».


1 thought on “cuadros, casas, deudas y herencia”

  1. Muchas gracias por la referencia a nuestro blog. Os sugeriría una corrección: “retablo de la Alameda”, no de la Arboleda
    Un cordial saludo.

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